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lunes, 26 de enero de 2015

EL GUARDIÁN ENTRE EL CENTENO



Autor: J.D. Salinger


Holden Caulfield es el ejemplo perfecto de adolescente, no incomprendido, sino que no comprende. Es un chaval de diecisiete años, perteneciente a una familia adinerada, que acaba de ser expulsado por enésima vez de la escuela, repudiado por un sistema educativo inflexible, ineficaz e insatisfactorio. Aunque por su aspecto físico pudiera aparentar más años de los que en realidad tiene, lo cierto es que su comportamiento y su manera de ser evidencian una inmadurez palpable. La relación con sus padres tampoco es que sea muy boyante, y ante la posibilidad de que lo envíen a una academia militar cuando se enteren de su enésimo tropiezo académico, Holden decide escaparse de la escuela en la que pasa sus últimos días de vacaciones y emprende un viaje a Nueva York que le llevará a explorar algunos de los aspectos más íntimos de su persona.

En su camino Holden se cruzará con muchos personajes, algunos nuevos y otros relacionados directamente con su pasado o con algún familiar, que le aportaran distintos puntos de vista sobre el mundo adulto, pero al contrario que en otras historias similares, no se aprecia en El guardián entre el centeno una evolución clara del protagonista, quien al final de la novela padece exactamente las mismas carencias propias de la edad que al comienzo de la misma.

La grandeza de El guardián entre el centeno reside sobre todo en el espectacular impacto que produjo en la sociedad norteamericana la salida al mercado de este pequeño gran atlas de la psicología adolescente, impacto cuyo eco siguió resonando casi con la misma fuerza durante varias décadas más. Tanto es así, que la obra de Salinger no solo se ha convertido en lectura obligada y novela de culto para  millones de jóvenes y otros que no lo son tanto, sino que además, El guardián entre el centeno lleva siendo objeto de estudio en los institutos estadounidenses desde hace ya mucho tiempo. ¿Qué tiene este libro que 60 años después de su primera edición aún sigue deslumbrando a infinidad de lectores?
 



viernes, 12 de diciembre de 2014

PLATERO CUMPLE 100 AÑOS














El burro más célebre de la literatura universal celebra su centenario en Google. El protagonista de Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez, cumple 100 años con un 'doodle' en la página principal del buscador más usado de internet.


El protagonista de Platero y yo, pese a su edad, permanecerá siempre "pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos", tal y como reza el inicio de la obra del poeta español, de lectura obligada en todos los colegios de España e Iberoamérica. Es por eso que su arranque evoca en mucho recuerdos lejanos. "Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro. Lo dejo suelto y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas... Lo llamo dulcemente: “¡Platero!" y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe...", describió el poeta en este libro, uno de los más traducidos en de la literatura universal.



Platero y yo, un clásico de la literatura española del siglo XX, es, según el Instituto Cervantes, todo un ejemplo de prosa poética modernista. Dedicado por Juan Ramón Jiménez A la memoria de Aguedilla, la pobre loca de la calle del Sol que me mandaba moras y claveles, describe la amistad y el cariño entre un viejo y su burrillo, una relación en la que se funden la alegría, la pena y el agradecimiento. Es un libro que entra en lo profundo del alma humano, un libro bueno no sólo para niños, sino también para mayores.



miércoles, 3 de diciembre de 2014

EL GUARDIA, EL POETA Y EL PRISIONERO



Autor:  Jung-Myung-Lee


Una novela hermosa porque es un canto de esperanza. Una historia que muestra cómo la belleza y la inquebrantable capacidad del ser humano para crear se puede mantener incluso en contextos hostiles. Un grito contra la violencia sin sentido. Un brindis por el poder de las palabras para derretir el corazón más frío. Un homenaje a la literatura.  Y una denuncia de la locura de la explotación del hombre por el hombre. El personaje del poeta es real, y los pocos poemas que perduran se despliegan por el libro. Es un libro que engancha, seduce y cautiva desde la primera página. 
"La guerra terminó el 15 de agosto de 1945. Los presos fueron liberados, pero yo sigo aquí. Lo único que ha cambiado es que ahora estoy entre rejas, y que, en lugar del uniforme marrón de guardia, ahora llevo este traje rojo de prisionero. La historia que voy a contar no trata de mí... No sé muy bien dónde empezará ni cómo terminará; ni siquiera sé si podré concluirla. Me limitaré a ponerlo todo por escrito. Mi historia trata de dos personas que se conocieron en la cárcel de Fukuoka. Un preso y un guardia; un poeta y un censor."